El fármaco trastuzumab deruxtecan ha obtenido resultados que indican su eficacia en pacientes con cáncer de mama avanzado HER2+ en los estudios Destiny-Breast-01 y Destiny-Breast-03 pero, hasta ahora, no se había probado en pacientes con este tumor que han desarrollado metástasis cerebrales. Ahora los investigadores, entre los que se encuentra doctor Javier Cortés Castán, patrono de la Fundación Oncoayuda, han liderado el estudio Debbrah, que ha demostrado que trastuzumab deruxtecan también es activo frente a las metástasis cerebrales activas de pacientes con cáncer de mama avanzado HER2+. Los primeros resultados se han publicado en la revista Neuro-Oncology.

En ensayos anteriores, este fármaco «dio los resultados más positivos en la historia del cáncer de mama», señala el Dr. Javier Cortés, «ahora vemos, como cabía esperar, que esta actividad es también sorprendente a nivel cerebral». Aproximadamente entre el 30% y el 50% de las pacientes con este tipo de cáncer de mama desarrollan metástasis en el cerebro.

El estudio Debbrah ha incluido 39 pacientes con metástasis cerebrales distribuidas en cinco cohortes a las que se les administró trastuzumab deruxtecan

Debbrah es un ensayo clínico de fase 2, abierto y con un único brazo de tratamiento. Ha incluido a 39 pacientes, reclutadas en España y Portugal, distribuidas en cinco cohortes. Se incluyeron pacientes con metástasis cerebrales activas, pacientes con tumores con baja expresión de HER2 y pacientes con carcinomatosis meníngea. Este carcinoma en las meninges tiene muy mal pronóstico y habitualmente queda excluido de la mayoría de los estudios clínicos. Por el momento, en Neuro-Oncology se publican los resultados de las pacientes con tumores HER2+ con metástasis cerebrales estables y activas sin carcinomatosis meníngea.

A todas las pacientes le administraron el tratamiento con el anticuerpo monoclonal trastuzumab unido a un fármaco citotóxico, deruxtecan, a dosis de 5,4 mg/kg por vía intravenosa una vez cada 21 días. En las pacientes con cáncer de mama avanzado HER2+ con metástasis cerebrales que no han progresado después de terapia local (8 pacientes, cohorte 1) se ha evaluado la supervivencia libre de progresión, que ha sido del 87,5% a las 16 semanas. Es decir que, en la mayoría de las pacientes de esta cohorte, a las 16 semanas la enfermedad sigue controlada a todos los niveles.

En las pacientes con cáncer de mama avanzado HER2+ con metástasis cerebrales sin progresión tras terapia local la supervivencia libre de progresión ha sido del 87,5%

En las pacientes con metástasis cerebrales no tratadas (4 pacientes, cohorte 2) se ha evaluado la tasa de respuesta global intracraneal, que ha sido del 50%. El mismo objetivo se ha analizado en las pacientes con metástasis cerebrales que progresan después de la terapia local (9 pacientes; cohorte 3). La tasa de respuesta global intracraneal fue del 44,4%. En estas pacientes la afectación cerebral ha disminuido al menos un 30%, pero no ha llegado a desaparecer.

Los autores del estudio han concluido que «el tratamiento con trastuzumab deruxtecan mostró actividad intracraneal con toxicidad manejable y mantuvo la calidad de vida en
pacientes con cáncer de mama avanzado HER2+, pretratado y con metástasis cerebrales estables, no tratadas o en progresión», aunque puntualizan que «se necesitan más estudios para validar estos resultados en cohortes más grandes».

En las pacientes con metástasis cerebrales no tratadas se ha evaluado la tasa de respuesta global intracraneal, que ha sido del 50%

El Dr. José Manuel Pérez García, director adjunto del IBCC y primer firmante del estudio, destaca que, por ahora, los resultados demuestran que este fármaco es «altamente activo» en estas pacientes. «Aunque deberemos continuar con esta línea de investigación en estudios con un mayor número de pacientes y comprobar qué ocurre con otros subgrupos de pacientes, como las que tienen baja expresión de HER2 o carcinomatosis meníngea«.

«Este caballo de troya, que ha aportado excelentes resultados en el estudio Destiny-Breast-03, no deja de sorprendernos», añade el Dr. Cortés. «Muestra una gran actividad antitumoral y pensamos que solo acabamos de abrir la puerta a realizar un sinnúmero de estudios con este fármaco, que podría tener un papel muy destacado en la investigación oncológica y en la práctica clínica oncológica en los próximos años», concluye.